Te observo dormida cada noche
y siento que ya no soy parte de tu vida,
Sin embargo, sigo tan cerca de ti,
mientras tú te alejas cada día más de mí.
y siento que ya no soy parte de tu vida,
Sin embargo, sigo tan cerca de ti,
mientras tú te alejas cada día más de mí.
Aun así,
seguí tus huellas
a cualquier lugar que fueras,
Dejé que tus humillaciones
apagaran poco a poco quien era,
intentando convertirme
en aquello que deseabas encontrar.
Pero...
después de tantas noches,
sigo sin encontrar en tus ojos
una razón para quedarme.
Aceptando la realidad
de que no puedo seguir sosteniendo esto yo solo.
Por eso...
si no nace en ti
el deseo de amarme en este instante,
solo me resta decir que hoy
renuncio a ti…Adiós.
Y sin saberlo,
Las historias cambian,
pero el adiós siempre es el mismo.
Madre, solo recuerda cuántas noches
la oscuridad era mi única compañía,
mientras tú estabas divirtiéndote
lejos de casa.
No imaginas cuántas veces
despertaba llorando,
mirando la puerta de mi habitación,
esperando escuchar tus pasos,
Pero lo único que escuchaba
era un profundo silencio,
y las sombras de la habitación
parecían sentarse junto a mi cama,
hasta que el sueño me rescataba
del miedo de estar sola en la casa.
Al amanecer regresabas con un juguete,
sin saber que mis manos vacías
solo querían encontrar las tuyas.
Pero...
si no puedes encontrar en tu corazón
un motivo para hacerme
lo más importante de tu vida
en este instante,
solo me resta decir que hoy
estoy renunciando a ti, madre...
Adiós.
Pero la vida aún guardaba
la despedida más difícil.
Cada día y cada noche permanezco
sentado junto a esa camilla
observándote con la impotencia
De no volver a verte sonreír
Pero también me siento agradecido
por el privilegio de haberte conocido,
Porque juntos aprendimos a envejecer.
Cada noche tomo tu mano
y sigo diciéndote: “te amo”
no me importa que el tiempo
haya cubierto tu rostro de años,
ni que la enfermedad
haya consumido tu cuerpo,
ni que la vida haya tinturado
tu cabello de blanco.
eres y serás
lo más maravilloso
que la vida me ha concedido.
pero llego ese día más oscuro para mi,
la habitación se quedó en silencio,
ya no escucho tu palpitar,
ni la suavidad de tu respiración.
solo pude abrazarte
y decirte, susurrando a tu oído:
“lamento no poder seguirte
hacia el lugar al que ahora vas.”
solo me queda tatuado en el alma
el recuerdo eterno
de que tu último aliento
descanso entre mis brazos.
y comprendí que una parte de mi vida
Moria contigo,
Por eso…
Solo quiero decirte
que si no sucede un milagro
en este instante,
solo me resta decir que hoy
estoy renunciando
a una parte de mi vida…adiós
Tres vidas distintas, y un mismo adiós, pero el dolor de decir adiós siempre deja la misma herida.
EXODIA KRONOS...ANDRES PEREA
DISTINTAS HERIDAS EL MISMO DOLOR DEL ADIOS
año de creación: 2005

Como siempre un bello poema, y si el adiós siempre será el mismo pero para mi gusto el adiós del adulto mayor que siempre estuvo al lado de su esposa y la amo hasta el final es el más especial de todos……Adriana T
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